Excelencia artística desde un nuevo espacio para la música

A pesar de la relajación en cuanto a las restricciones, pareciera que falta todavía un trecho para que podamos disfrutar plenamente de la música en vivo. Y mientras siguen las temporadas online, la del Instituto de Música de la Universidad Católica ha dado cuenta de un elemento crucial que se apreciará cuando pueda recibir público presencial: el nuevo Auditorio del Centro de Extensión Oriente, ubicado en el Campus Oriente UC, emplazado en la comuna de Providencia.

ADN fue invitada a conocer el moderno recinto para la más reciente fecha de un ciclo que se puede seguir digitalmente cada martes a las 19 horas. Se trata de un espacio totalmente adecuado para la música, todo de madera, con buena proyección del sonido, y que en primera impresión rememora al que posee el GAM en el centro de Santiago.

El protagonista de este último concierto fue el guitarrista Diego Castro Magas, reconocido por impulsar el repertorio de las alas más vanguardistas de la música actual, y que contó con la participación de algunos invitados.

El solista comenzó solitariamente con una obra del compositor italiano Gabriele Manca, que ha visitado varias veces el país, siendo su música ya conocida en el circuito de música contemporánea chilena. “In Flagranti” ocupa mucho slide, y un sinfín de otros recursos técnicos, que dieron cuenta de la acuciosidad del intérprete para ser fiel a todos los recovecos de cada partitura que se le ponga en frente.

Castro fue secundado por el también guitarrista Erik Marroquín, en “Intra” de Francisco Silva. Se trató de un estreno absoluto de este compositor que vive y trabaja en Los Andes. La pieza ofrece una brillante polifonía a partir de breves células melódicas que se repiten, pero sin parecer reiterativa. Utiliza efectos siempre con un sentido musical, y queda en evidencia que se trata de uno de los creadores que mejor entiende la guitarra en el país.

Nuevamente Castro a solas interpretó por primera vez en el país “Gitter”, de la compositora francesa Clara Maïda. Un discurso imbricado, constantemente fascinante, se percibió en esta pieza que utiliza la amplificación como recurso, y en que el guitarrista, además del slide, utiliza una cuchara para extraer infinitos sonidos, y donde se requiere una fineza hábilmente calibrada por el guitarrista.

Beat Furrer, compositor suizo que ha hecho su carrera en Austria, es una de las figuras más aclamadas de la música modernista en Europa central, pero que en Chile no ha tenido la difusión que merece. De él cerró el concierto su “Fragmentos de un Libro Futuro”, sobre un poema de José Ángel Valente. Castro se rodeó de otros tres guitarristas: el ya citado Marroquín, más Cristian Alvear y Vicente Barba, junto a la soprano solista Doris Silva.

Lo notable de esta partitura es como se amalgaman el cuarteto de guitarras junto con la voz, que por su tratamiento, a veces pareciera una guitarra más. Silva se mostró muy persuasiva en su interpretación, en una pieza que requiere una escucha más que atenta por su abundancia de sutilezas.

La temporada de la U. Católica continúa el próximo martes 3 de agosto, 19 horas, con el Coro de Cámara UC, que dirige Mauricio Cortés, en obras de Morten Lauridsen y Claudio Monteverdi. Se podrá ver online en musica.uc.cl