Igor Levit, el pianista clásico que es parte del tributo al Álbum Negro de Metallica

La comunidad rockera mundial ha tenido motivo de celebración con los 30 años del “Álbum Negro” de Metallica. Además del inevitable box set “deluxe”, lleno de muchísimo material extra en torno a la producción original, el aniversario se celebra también con un disco de covers que hasta el momento ha causado polémica entre los fans, quienes han atiborrado las redes sociales con furiosos posteos, por la participación de artistas como J Balvin, Juanes y Miley Cirus.

Pero eso es solo una pequeña parte de las 53 versiones incluidas en “The Metallica Blacklist”, álbum tributo que se lanza el 10 de septiembre próximo, y cuyo espíritu es precisamente re-versionar los 12 cortes del disco original con artistas de muchísimos géneros diferentes.

Y entre esos, la música de tradición escrita está representada por el pianista Igor Levit. Nacido en Rusia en 1987, pero radicado en Berlín, se trata de una de las superestrellas del piano en la actualidad. En 2019 grabó las 32 sonatas de Beethoven para Sony Classical, su sello actual, el que ha interpretado de manera íntegra en los principales escenarios del mundo. Se presentó hace poco en el Festival de Lucerna, y cuenta con una copada agenda para el próximo año, que incluye a la Filarmónica de Nueva York.

Descubrió el ya clásico disco cuando tenía 13 años, el 2000: “Siempre quise tocar la guitarra y nunca pude”, relató Levit en contacto con ADN, “y así me encontré con Metallica cuando era muy joven, gracias a Kirk Hammett. El Black Album es una obra maestra y la banda significa mucho para mí”.

Para el álbum tributo, Levit interpreta “Nothing Else Matters”. “Podría haber grabado cual cualquiera de las canciones”, respondió, “amo este álbum, pero ‘Nothing Else Matters’ realmente encaja en la forma en que quería usar el piano, es una pieza muy melódica. Así que la decisión fue simple”.

El arreglo, eso sí, no le pertenece. “Es del pianista de jazz Fred Hersch, y creo que la transformó en una fantasía pianística muy libre”, relató Levit, quien ya en otras ocasiones ha dado cuenta de su interés por otros géneros. Por ejemplo, hace poco comparó el Concierto Op. 54 de Schumann con el jazz: “Esta obra es tremendamente improvisatoria, es como tocar Miles Davis”.